Ferrería El Pobal

Orígenes de la Ferrería El Pobal

Interior de la ferrería

La Ferrería de El Pobal, localizada actualmente en Muskiz, data de comienzos del siglo XVI. Era común, a principios de la Edad Moderna, que los municipios de tamaño mediano y grande de Bizkaia contaran con una o varias ferrerías. Ferrerías, como la de El Pobal, fueron experimentando grandes transformaciones a lo largo de los siglos, conforme a las nuevas necesidades de la demanda y los avances tecnológicos. Es así que la actual ferrería conserva básicamente los cimientos del antiguo taller y la base de un gran horno troncocónico.

Desde su inauguración hasta su clausura, ya en el siglo XX, la ferrería de El Pobal ha sido una de las más representativas de las existentes en Bizkaia. En el siglo XVIII vivió su momento de mayor auge. Este tipo de ferrerías cimentaron la cultura industrial de Bizkaia y abrieron paso a la implementación de las industrias siderúrgicas y metalúrgicas, en el contexto de las revoluciones industriales.

Las reformas y actualizaciones que fue experimentando la hicieron, aún así, incapaz de competir con la industria siderúrgica cada vez más avanzada tecnológicamente. Ahora bien, a partir del siglo XIX, El Pobal sí se convirtió en un taller fabril, con capacidad para forjar y elaborar útiles de hierro. De hecho, la ferrería no se clausuró definitivamente hasta 1965.

En cualquier caso, después de su restauración, la visita a El Pobal permite sumergirse en la industria tradicional, cuyos procedimientos de trabajo han permanecido perennes, de modo sustantivo, durante más de tres siglos.

Valor histórico / cultural y ecológico de la ferrería de El Pobal

El museo de la Ferrería de El Pobal fue inaugurado en 2004 después de un importante proceso de rehabilitación. En el año 2006, el museo fue galardonado en el certamen de los LivCon Awards, que se celebró en Hangzhou (China) con el tercer premio y, además, con el galardón de oro, como reconocimiento a su proceso de recuperación como patrimonio histórico y proyecto ecológico.

El museo cuenta con tres espacios diferenciados pero interrelacionados, que completan una ferrería integral y clásica:

  • Las salas del edificio del Ferrón. Aquí pueden encontrarse la sala de los émbolos, con los que se insuflaba aire al horno de fundición, y la sala del mazo, con el yunque y el horno de reducción de mineral. Podemos también descubrir un espacio conocido en euskera como “jauntzoile”, que es una “oficina” del siglo XVIII en donde se anotaban los volúmenes de carbón y mineral de hierro consumidos, al tiempo que se preparaban los salarios que se entregaban a los ferrones.
  • El habitáculo del molino harinero, restaurado, equipado y en disposición de funcionar. Es representativo de los molinos de la zona de las Encartaciones.
  • La Casa palacio de los Salazar. Data del siglo XVI y dentro de ella residían los ferrones. Es palacio sirve ahora como espacio de recepción del museo.

El carácter ecológico reside no solo en representar una industria tradicional no contaminante, sino también en su capacidad de convertirse en un museo que se prolonga hacia el exterior, en un espacio ajardinado, que se extiende hasta el río y el puente sobre el Barbadún.

Barrio de El Pobal s/n 48550. Ctra. Muskiz-Sopuerta Bizkaia

629 271 516

Espacio ecológico de la ferrería