Programa

El paseo digital ofrece tres rutas que permiten acceder a algunos de los más representativos o importantes bienes del patrimonio histórico – industrial español.

La primera de las rutas posibilita acercarse al patrimonio que evoca a la historia industrial de Bizkaia, pujante hasta la década de los 70 del siglo XX.

Aunque la historia industrial de Bizkaia se remonta siglos atrás, tal y como deja testimonio la Ferrería de El Pobal, el desarrollo económico se realza con ocasión de la explotación de las minas de hierro de las Encartaciones y que evoca el Museo de la Minería del País Vasco ubicado en Gallarta. La crisis industrial ha dejado paso, en Bilbao, a una ciudad cultural y de servicios, de la que son exponentes el actual edificio de la Alhóndiga y el nuevo complejo del antiguo astillero de Euskalduna.

La segunda de las rutas digitales pone de manifiesto la variedad del patrimonio industrial del sur de Madrid.

Patrimonio que tiene su principal representante en los edificios de Matadero Madrid, de estilo “neomudejar”. Junto a él incluimos otros dos edificios de gran valor histórico: La Tabacalera de Lavapiés y la Real Fábrica de Tapices. Ambos son germen del desarrollo industrial que experimentó la ciudad de Madrid entre los siglos XIX y XX. A ellos sumamos un edificio más moderno, en concreto un antiguo taller y lavadero de coches: La Sala de Teatro Cuarta Pared.

La tercera y última de las rutas se centra en la ciudad de Barcelona. Es una de las ciudades europeas con un patrimonio industrial más rico y en donde se han puesto, a disposición de emprendedores de industrias creativas y culturales, gran número de espacios públicos.

El patrimonio industrial de la ciudad catalana está constituido, en primer lugar, por antiguas fábricas de carácter textil y que fueron edificadas a partir de diseños inspirados en el modernismo. La Fábrica Casaramona, hoy sede de Caixa Forum, es seguramente el mejor ejemplo. Otros edificios destacan por la misión ecológica que han asumido, como la Fábrica del Sol. Hemos incluido asimismo a  Fabra i coats, motor del desarrollo económico y de la generación de empleo a nivel microlocal. Y finalmente hemos incorporado la Biblioteca Camp de l’Arpa – Caterina Albert, como ejemplo de nuevo equipamiento cultural dirigido a los vecinos de la zona.

Cada uno de los antiguos edificios o espacios incluidos en la ruta viene acompañado por una breve descripción de su historia y de, según cada caso, las actividades culturales que se desarrollan, de su valor ecológico y de la potenciación de actividades o industrias creativas. Naturalmente, hemos añadido también una serie de imágenes o fotografías.

Además de las rutas digitales, nuestra web ofrece información sobre la historia industrial de España, sobre las características generales del patrimonio industrial de nuestro país (normativa, nuevos ecosistemas, procesos de recuperación y restauración,…) y, al mismo tiempo, un foro a fin de crear un espacio abierto y vivo a las personas y colectivos interesados.